El techo, los agentes y las notas mentales
Dormí unas cinco horas, o puede que menos. Me desperté a las 5:20 sin saber muy bien por qué. En la noche había adelantado la alarma a las 5:30 —quería salir temprano, hacer más cosas temprano—, pero al abrir los ojos antes de tiempo la volví a dejar en su horario de siempre, las 5:50. Al final no me volví a dormir. Me quedé mirando al techo.
Salí para el trabajo igualmente. Sentí el vehículo más liviano de lo normal, pero no le presté atención. Iba rápido por una parte del camino y, distraído, no me fijé en qué cambio llevaba: tuve que parar y se me apagó. Jajaja. Debería grabarme mejor esa parte de la ruta en la memoria.
Lo primero que hice al llegar fue pensar en qué debía hacer. No tenía ningún plan en la cabeza, así que abrí varias terminales para que los agentes revisaran las memorias de los vaults y me devolvieran el contexto: en qué quedó cada proyecto la semana pasada. Con algo de jazz de fondo, me quedé viendo correr líneas y líneas interminables en las pantallas.
Qué curioso se ve ahora el desarrollo. A veces me pregunto si estoy aprendiendo algo o si solo doy instrucciones y observo lo que pasa. Se parece a una película de ciencia ficción; no tan detallada, pero en gran parte sí. Y se me cruzó una idea: estaría bien tener un agente dentro de una app móvil, conectado a tus repos, trabajando por su cuenta. Aunque el precio en tokens que eso consumiría sería una barbaridad, y encima se aprendería poco. Tendría más tiempo, sí, ¿pero para qué? ¿Para aprender una habilidad nueva? ¿Para descansar? Si no duermo, no vale la pena tener más tiempo de descanso.
Por hoy quiero adelantar todo lo que pueda los planes de ejecución de este mes. También me ronda una app para la que compré el dominio y a la que no le he dedicado nada; está bastante atrasada y debería ponerme manos a la obra. Y me ronda una canción que quiero aprender a tocar.
Al final, en vez de tener las notas regadas por todos lados, tengo notas mentales de las cosas que debo hacer. Y son peores. Me carcomen la cabeza.